LA DAMA DEL NILO

La Dama del Nilo es una novela escrita por Pauline Gedge, en la que nos narra la vida de la primera faraona de Egipto. La autora narra de manera excepcional la vida de esta dama del Nilo, Hapshetsut, primera mujer faraón de Egipto, desde su infancia hasta el final de sus días; esta mujer supo conquistar el poder del reino egipcio y mantenerlo en su mano frente a todas las intrigas de sus enemigos y lograr en un mundo de hombres y tradiciones sobresalir y reinar.
Mil seiscientos años antes que Cleopatra Hatshepsut reinó en Egipto y fue una mujer que paso a la historia no sólo por su inteligencia y su belleza, sino también por ser la primera mujer en la historia que gobernó con plenos derechos en un mundo dominado por los hombres.
Según la tradición secular, los faraones de Egipto sólo podían gobernar si eran descendientes directos del faraón o ser un noble desposado con una Divina Consorte (una descendiente del faraón y de su primera esposa, la Divina Consorte), es decir, tenía que casarse con una mujer de sangre real que, mediante el matrimonio, otorgaba al hombre la condición de soberano. Naturalmente, el sucesor debía ser elegido por el faraón y se daba por hecho que el faraón debía de ser un hombre. Pero tan arraigada costumbre iba a romperse por primera vez hace treinta y cinco siglos, cuando el faraón reinante dictaminó que su hija Hatshepsut, de quince años, fuera consagrada primera emperatriz de la historia de Egipto. Tutmés I, el faraón, tenía un grave dilema en cuanto a su sucesión. Su hijo varón era un pusilánime amante de los vicios y al ser hijo de su segunda esposa para gobernar debía casarse con su hija mayor, la cual no quería implicarse en la política de Egipto. El gobierno de ambos haría peligrar el poderío de Egipto y dejaría todo el control en manos de los sacerdotes, los cuales manipularían fácilmente a su hijo. Su esperanza era Hatshepsut, su hija pequeña. Era inteligente, audaz y constante. Desde muy pequeña tuv o dos amores: Egipto y el poder. Pero era mujer………..Tutmés convirtió a su hija en hábil administradora y guerrera. Le enseñó la grandeza de su pueblo y le ayudó a comprender la grandeza de sus divinos antepasados. Finalmente, dictaminó que fuera consagrada primera mujer faraón de la historia (1600 años antes que Cleopatra). Pero no iba a ser todo tan fácil, Hatshepsut tendrá muchos enemigos, entre los cuales destaca el Sumo Sacerdote y su hermano.
Hatshepsut se rodeó pronto de personas de su entera confianza y siempre fue agradecida con sus amigos. Entre ellos cabe destacar a: · Senmut: un humilde sacerdote we'eb que llegó a ser príncipe de Egipto. Es el único hombre al que amó Hatshepsut, aunque nunca se casó con él. Senmut es comprensivo y noble. Es un estratega nato y fue el principal constructor de Hatshepsut y un gran administrador. · Hapuseneb: un noble que se educó con Hatshepsut. Fueron amigos desde la infancia. Estaba enamorado de ella a pesar de no ser correspondido. Fue un hábil político. Era sereno y objetivo a la hora de opinar. · Nehesi: un guerrero leal a Egipto y al faraón que se convirtió en el protector de Hatshepsut. Su vida era la guerra, y su meta conseguir el esplendor de Egipto. Hatshepsut tenía dos ideas principales si gobernaba:
- Mantener la prosperidad de su pueblo asegurando la seguridad de las fronteras pero evitando las guerras que supondrían la conquista de nuevos territorios, y realizar una administración similar a la de su padre, mediante la recaudación de tributos.
- Embellecer Egipto con construcciones majestuosas que simbolizarían su poder y su inmortalidad como Hija de Amón. Además, restauraría obras artísticas ya existentes dedicadas a antepasados suyos.
La faraona Hatshepsut fue una de las grandes mujeres que dio el antiguo Egipto, en una época -el Imperio Nuevo- que alumbró a reinas como Nefertiti y Nefertari. Lo que más me impresionó es la convicción de su futuro, como encamino su vida hasta ver culminados todos sus esfuerzos en el día de su coronación, esa gran ambición de poder y de dominio, el valor, su lealtad, el gran amor que sentía esta mujer hacia su pueblo, dejando sus propios deseos por debajo de sus obligaciones para con esté, y la nobleza que es innata en una persona y que la hace tan especial y diferente de las demás.Me gustó mucho el final, tan enigmático e intenso como la propia Hatshetsup, y una de sus citas favoritas: No permitas que tu lengua escape a tu control.
1 comentario
Rosa -
A mí es que se me escapan muchas cosas. No me gustó.
Rosa